Trabajar como au pair se ha convertido en una de las fórmulas más demandadas por los jóvenes sevillanos, que ponen rumbo al extranjero ante la falta de expectativas laborales y ante la necesidad de mejorar el nivel de idiomas. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en los últimos cinco años ha aumentado un 36,7 % el número de jóvenes que emigraron en busca de trabajo. En este sentido, fueron 293 los sevillanos que se marcharon en 2008, lo que se incrementó a 463 en 2012.

Los programas au pair ofrecen una experiencia y una oportunidad para abrir mercado laboral y aprender o mejorar el idioma. Se trata de la convivencia temporal con una familia en la que la persona -en un 95% chicas de entre 22 y 26 años- se ocupa del cuidado de los niños y realiza sencillas tareas domésticas a cambio de recibir alojamiento, manutención y un dinero de bolsillo semanal. Los países más demandados: Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos, Francia y Alemania. «Nos encontramos con jóvenes con excelentes currículos que se marchan porque no encuentran trabajo aquí y quieren mejorar su nivel de lengua extranjera» explica Belén Cano, cofundadora de la agencia sevillana Au Pair Conecta junto a la alemana Carolin Strohe. En este sentido, el programa se convierte en una buena alternativa si se tiene en cuenta que las experiencias en el extranjero son muy valoradas por las empresas.

Buena acogida en el Sur

Es una tendencia con mucha tradición en Europa que cada vez más está teniendo acogida en el sur, siendo Sevilla y Málaga las provincias andaluzas que más au pair envían y reciben en el marco de las diferentes modalidades. «En 2012 participaron en nuestor programa Au Pair en el Extranjero 170 jóvenes, incrementándose a 215 en los primeros nueve meses de 2013», detalla Belén Cano.

El proyecto Au Pair Conecta surgió en 2010 a raíz de la propia experiencia de sus dos socias fundadoras: Belén Cano y Carolin Strohe quienes están convencidas de sus ventajas. «Fuimos au pair y somos madres, por lo que sabemos las necesidades de conciliar la vida laboral y familiar. Pensamos que es una alternativa educativa y una experiencia enriquecedora para ambas partes», explican.

Asimismo, se ofrecen distintas modalidades acorde a las necesidades de las candidatas y las familias, siendo las más solicitadas las estancias Au Pair en Verano, «muy demandado por las familias sevillanas» y los programas estándar de un año en el extranjero. Junto a ellas, una de las últimas modalidades en incorporarse ha sido el programa Au Pair Abuela, dirigido a mujeres entre 40 y 65 años.

Existen dos maneras de gestionar la estancia: bien a través de portales webs especializados en los que el contacto con la familia es autogestionado por el propio au pair, o bien a través de una agencia. «La agencia te ofrece una garantía legal en el país de acogida, y un respaldo en el caso de que alguno de los requisitos acordados se incumpla, pudiendo buscar una nueva familia», asegura Belén Cano. Una vez cumplidos los requisitos, se llevan a cabo entrevistas online con la familia de acogida y si ambas partes están de acuerdo se inician todos los trámites para el viaje.

Una experiencia para abrir nuevas puertas

Patricia Velasco y Laura Esteban son dos jóvenes sevillanas que actualmente trabajan como au pairs en diferentes localidades de Londres. Ambas tomaron la decisión de marcharse fuera ante la falta de trabajo en su ciudad y con la necesidad de mejorar el inglés para así tener más posibilidades de abrir puertas en el mercado laboral a su regreso a España. «Estudié arquitectura técnica y todas las ofertas de empleo te exigen un buen nivel de inglés y la mejor manera de aprender es conviviendo con una familia», asegura Laura. Aunque echa de menos a su familia, su pareja, el sol y el tapeo con amigos, está agradecida de la experiencia. «Aquí he logrado un trabajo, he conocido nuevas ciudades, he encontrado una buena familia y nuevas amistades. Además mi nivel de inglés ha mejorado mucho y ahora me expreso con mayor fluidez».

Patricia lo tenía claro desde que terminó la carrera de Periodismo. «Marcharme no me cerraba ninguna puerta ni me hacía perder ninguna oportunidad en Sevilla. Aunque pueda parecer poco dinero -cobra 80 euros a la semana-, las condiciones aquí son mucho mejores que en mis anteriores trabajos. Además la familia me ha recibido muy amable desde el primer día». Su objetivo a un año, tiempo que durará su estancia, es mejorar su nivel de inglés para obtener el certificado europeo C1 (Advanced English). Aprovechará también para viajar y conocer otra cultura.

La decisión no es fácil, y para ayudar a los primerizos en esta experiencia han surgido diversos blogs, webs y redes sociales que funcionan como prácticas guías de viaje. Indispensable: el skype para sentir un poco más cerca a los que quedaron en su ciudad natal.