María ha querido compartir todo aquello que le proporcionó realizar un año escolar en el extranjero y sus padres también han dado su opinión sobre esta experiencia escolar en Irlanda.

Tengo 14 años y ya hace casi 9 meses que estoy viviendo fuera de casa. Hay gente que piensa que tomar una decisión como esta es una locura, pero yo personalmente pienso que no. Creo que es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

Estoy viviendo en una familia de acogida que me hacen sentir como si estuviera en casa y por eso mucha gente tiene entendido que las cosas aquí son muy fáciles y que todo es bueno; pero no, aquí estoy sola y si hago algo mal tengo que aceptar las consecuencias yo sola (no tengo a papá y mamá para que me lo solucionen). Y cosas como estas me han hecho cambiar y tengo la sensación de que yo no soy la única que está cambiando. En casa creo que todos están cambiando; ellos ahora están acostumbrados a una vida sin mí; a una vida sin la niña de la casa. Ellos también están creciendo, y ahora cuando todo esto acabe me tendré que acostumbrar a volver a la normalidad y ellos tendrán que acostumbrarse a los cambios que he hecho. Ya no soy la niña pequeña que era antes, quizás me gusta hacer cosas distintas y sí, tal vez será difícil al principio pero nos acostumbraremos.

Aquí me he dado cuenta de quién me quiere realmente; son aquellas personas que de repente cuando estás en casa y te suena el móvil ves que es un mensaje de ellos preguntándote cómo va, o que te envían una foto o bien te llaman para saber cómo estás y cómo te ha ido el día. En cambio hay personas que me pensaba que les importaba pero no, la vida y la gente a veces te engañan.

Aquí he aprendido a ser la “niña nueva” que para mí eso es nuevo pues nunca había tenido la necesidad de cambiarme. He tenido la gran suerte de hacer muchos amigos, la gran suerte de conocer muchas personas de diferentes países. También gente que han estado en la misma situación que yo y que si necesitaba cualquier cosa siempre se lo podía explicar, igual que ellos a mí. A toda esta gente la acabas queriendo, y sabes que no los verás en mucho tiempo. A veces decimos que mantendremos el contacto y que de vez en cuando iremos a vernos los unos a los otros.

Aquí también he aprendido cosas nuevas y he experimentado nuevas culturas, diferentes modos de hacer las cosas. Como por ejemplo, en casa voy al colegio porque toca y no puedo hacer nada más. En cambio aquí en Irlanda voy porque me gusta; valoran la diversión  y los estudios al mismo nivel. Aquí he hecho cosas que nunca había en hecho en la escuela de casa; ¿alguien ha cocinado en el colegio? ¿A alguien le han enseñado cómo cortar y pelar verduras? Una de las cosas que me llamó la atención fue un día que estábamos en clase y la profesora le dijo a una de mis compañeras “Sarah, ¿me podrías meter estos trapos de cocina en la lavadora, por favor?”. En mi colegio de allí hubiera sido así como “¿podrías ir a la sala de profesores y decir que te impriman estos exámenes?

Dejando de lado el tema del colegio, hay gente que me pregunta “Maria, ¿pero tú entiendes todo lo que te dicen? Y seguidamente me dicen que ellos no se ven capaces. Al principio, antes de irme estaba muy decidida de lo que iba a hacer. De hecho fui yo la que dio este gran paso, no fueron mis padres los que me presionaron, ellos sólo me ayudaron a hacer mi sueño realidad. Cuando llegó el momento de despedirse de todo el mundo, me fui dando cuenta de lo que pasaría, y sí, entré en el aeropuerto totalmente sola, solamente con los chicos y chicas que estaban en la misma situación que yo. Entramos en el nuevo país que se estaba a punto de convertir en nuestra casa. Con una lengua extranjera que si no te espabilas y te lanzas a hablarla tienes un problema porque nadie te entiende; así que te acostumbras ¡y ningún problema!

Quiero dar las gracias a todas las personas que han hecho mi sueño realidad.

Padres

Queríamos deciros que nuestra hija ha vivido un año especial en Irlanda; cumpliendo y superando las expectativas que nuestra familia se había marcado, destacando el aprendizaje del idioma así como la madurez alcanzada. A pesar de que ha habido algunas cosas que creemos que se habrían podido mejorar nuestro balance general ha sido positivo y esperamos poder contar con vuestro programa en un futuro para nuestros otros dos hijos. Gracias por todo.